Buenas previsiones para el sector lácteo por el aumento de la demanda

Publicado el diciembre 19, 2014, 9:05 am
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Las perspectivas a medio plazo para el sector lácteo de la UE son favorables debido a una demanda mundial creciente y también a la mejora, aunque lenta, del consumo interno, que absorbe cerca del 90% de la producción comunitaria. Esta evolución de la demanda, interna y mundial, hará que los precios se mantengan firmes en la próxima década (aunque al principio podrían bajar), en torno a los 350 euros/tonelada, a pesar de que se espera un aumento de la producción de leche tanto en la UE como en el resto de países productores.

Estos son algunos de los datos que recoge la Comisión Europea en su último informe de Perspectivas de los Mercados Agrarios y la Renta para el período 2014-2024, centrado en los cereales y oleaginosas, el azúcar, las carnes y los productos lácteos. En él tiene ya en cuenta las medidas introducidas en la reforma de la PAC, el embargo ruso a los productos agroalimentarios comunitarios y el impacto de los acuerdos bilaterales con países terceros que ya están ratificados. También las previsiones en cuanto al precio del petróleo y la evolución del euro. La Comisión reconoce, no obstante, que realiza sus previsiones asumiendo condiciones meteorológicas normales, una mejora regular de los rendimientos de los cultivos y un mercado sin imprevistos (epidemias, problemas de seguridad alimentaria,…), es decir, relativamente tranquilo, cuando la experiencia de los últimos años demuestra que los mercados tienden a ser cada vez más volátiles.

En el caso del sector lácteo, las entregas de leche a industrias en la UE podrían alcanzar en 2024 los 158 millones de toneladas, 12 millones más que en 2014. Sin embargo, la expansión de la producción comunitaria se verá frenada por el aumento también en otras regiones productoras del mundo. La actividad, según Bruselas, se irá concentrando en regiones con menores costes de producción y en las que los ganaderos y las industrias hayan invertido más.

La mayor parte de ese aumento de la producción comunitaria de leche se destinará a la elaboración de leche en polvo y de queso. En el caso de este último porque se prevé un incremento de la demanda; en el caso de la leche en polvo porque es la forma más fácil y barata de transportar la leche (de hecho, más de la mitad de los productos lácteos objeto de intercambio son leches en polvo). También aumentará la producción comunitaria de mantequilla, que se consume casi en su totalidad dentro de la UE.

Carnes: aumento de la producción comunitaria debido a la carne de ave

En lo que respecta a las carnes, el informe de la Comisión señala que el aumento de la población y el crecimiento económico de los países en desarrollo –aunque a un ritmo más lento que en la última década- mantendrá la demanda mundial y favorecerá un incremento de las exportaciones de carne de la UE. Globalmente, la producción comunitaria aumentará hasta los 44,9 millones de toneladas en 2024, frente a los 43,6 millones de 2014, debido principalmente al crecimiento sostenido de la producción de carne de ave.

La producción de carne de vacuno comunitaria aumentará en 2015 pero volverá a su histórica tendencia a la baja en años posteriores, con lo que en 2024 se situará en 7,6 millones de toneladas, una cifra algo inferior a la de 2014. La de carne de ovino y caprino, así como la de porcino, se mantendrán bastante estables, con tendencia al alza, pero será la producción de carne de ave la que aumente de forma más significativa debido a que presenta ventajas respecto a los otros tipos de carne: es más barata, tiene una imagen más saludable, los costes de producción son más bajos, el período de producción es más corto y las necesidades de inversión más reducidas.

Cereales: demanda sólida y precios estables a nivel mundial

Para el sector de los cereales las perspectivas son buenas, según el informe de la Comisión. A medio plazo se prevé una demanda sólida a nivel mundial y unos precios estables, lo que favorecerá un aumento de las exportaciones comunitarias. Dentro de la UE, la demanda, tanto de cereales como de oleaginosas, estará liderada por la alimentación animal y la fabricación de biocarburantes de primera generación, aunque la producción de estos últimos crecerá menos que en años anteriores debido a la falta de políticas que incentiven las inversiones.

En cuanto a la oferta, la superficie comunitaria disminuirá ligeramente y el volumen de producción dependerá de cómo evolucionen los rendimientos. En el caso de los cereales se espera que se mantenga un lento crecimiento que situaría el total comunitario en 317 millones de toneladas en 2024, con una tendencia a aumentar la producción de trigo y maíz en perjuicio de otros cereales. En cuanto a los precios, se estabilizarán en términos nominales en torno a los 180 euros/tonelada, un nivel superior a las medias históricas pero bastante inferior a los picos alcanzados en 2010 y 2012.

También se prevé un ligero aumento de la producción de oleaginosas, hasta los 32 millones de toneladas. Seguirá dominada por la colza y el girasol y la UE tendrá que importar 22,4 millones de toneladas de harinas de oleaginosas, principalmente harina de soja, para el sector ganadero. Las importaciones representarán el 66% del consumo total de harinas de oleaginosas de la UE. Por último, la Comisión Europea prevé una caída del precio del azúcar, que se aproximará al mundial, tras la eliminación de las cuotas en este sector en 2017. A pesar de esa bajada, la producción aumentará en torno a un 2% en 2024 respecto al volumen de los años previos a la desaparición de las cuotas y las importaciones disminuirán. El uso de isoglucosa continuará en aumento y dará lugar a una disminución del consumo de azúcar.

El informe completo puede consultarse (en inglés) en la siguiente dirección de internet:http://ec.europa.eu/agriculture/markets-and-prices/medium-term-outlook/index_en.htm