Tarde de nervios y miedo en el Arlanza burgalés a consecuencia de un incendio

Publicado el septiembre 05, 2014, 8:45 am
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Tras una intensa y larga tarde, cargada de nervios y carreras, los vecinos de Puentedura, Mecerreyes y Quintanilla del Agua pueden respirar un poco más tranquilos. A las 22:00, el delegado de la Junta de Castilla y León en Burgos, Baudilio Fernández Mardomingo, ha confirmado quelos flancos Norte, Sur y Este del incendio están “prácticamente controlados”, mientras que continúa activo el franco Oeste, dirección Lerma.

Y es que el fuego, que se iniciaba a las 15:35 en Mecerreyes, se ha ido desplazado movido por un intenso viento hacia Puentedura, primero, y Quintanilla del Agua, después, arrasando con todo el monte abajo que encontraba en la vaguada que une estas tres localidades burgalesas. En estos momentos los helicópteros ya se han retirado (no trabajan de noche), pero continúan en la zona los efectivos de tierra, con bulldozers y camiones autobomba.

Baudilio Fernández Mardomingo ha explicado que se espera tener controlado el incendio a lo largo de la noche, teniendo en cuenta que la mayor parte del perímetro ya lo está. Además, el delegado territorial asegura que “el peligro para la población ha pasado”, dado que tras superar Puenteduera el fuego no ha llegado a las casas de Quintanilla del Agua. De hecho, y por precaución, agentes de la Guardia Civil desalojaban las viviendas de la zona alta de Puentedura, aunque técnicamente no era necesario porque el incendio ha estado clasificado como Nivel 1 Infocal.

La columna de humo se pudo ver desde varios kilómetros. GIT

Junto con los efectivos de la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial y el Gobierno Central, numeroso vecinos de las localidades afectadas han estado luchando contra las llamas, que han llegado a alcanzar los 15 metros de altura y una extensión de 3 kilómetros. Maquinaria agrícola y pesada ha estado realizando cortafuegos, mientras que otros vecinos han refrescado con cubos y manguera los entornos de las localidades y las viviendas, al mismo tiempo que extendía purines para controlar las llamas. Estamos ante el incendio más importante del verano registrado en la provincia de Burgos.

De un rastrojo en adelante

El fuego se ha iniciado Mecerreyes, junto a una granja y ha saltado a un rastrojo, pero rápidamente se ha extendido por una zona de monte bajo y otra de nueva repoblación, de acuerdo con la información facilitada por el delegado territorial de la Junta en Burgos, Baudilio Fernández Mardomingo. Además, el alcalde de Puentedura, Gonzalo Javier Moral, explica que el viento del oeste ha llevado rápidamente el fuego hacia la localidad, a una zona de encinas, que ocupan unas 2.000 hectáreas, si bien no están todas afectadas por las llamas.

Medio Ambiente ha declarado el fuego de Nivel 1, y en él han llegado a trabajar 80 efectivos coordinados por cuatro agentes medioambientales. En concreto se ha contado con 6 helicópteros, cuatro de la Junta y dos cedidos por el Gobierno Central, procedentes de Lubia (Soria) y Guadalajara, y que tomaban agua del Río Alanza. Además, allí han trabajado hasta cinco bulldozer, cuatro autobombas y efectivos de los parques provinciales de Lerma, Salas de los Infantes y Santa María del Campo.

Aún se está investigando el origen de las llamas, pero todo apunta a que el gran incendio declarado ayer entre Mecerreyes, Puentedura y Quintanilla del Agua se inició por una “causa humana”. Así lo ha reconocido esta misma mañana el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Antonio Silván, que de momento no ha querido entrar a valorar si el incendio ha sido intencionado o ha sido fruto de alguna imprudencia.

Lo que está claro es que el de ayer ha sido “el primer gran incendio que hemos tenido en Castilla y León”este año. En este sentido, el consejero ha confirmado que las últimas perimetraciones aéreas apuntan a una superficie arrasada de alrededor de 700 hectáreas, la mayoría de ellas de monte bajo y medio poblado por encinas y quejigos, además de una amplia superficie de masa agrícola.

El incendio se declaró pasadas las 15:30 horas en una “zona de rastrojos” de Mecerreyes situada junto a un camino. El intenso viento y las altas temperaturas ayudaron a extender las llamas rápidamente y pasadas las 18:00 horas se declaró el nivel 1 de emergencia del Infocal, momento en el que se amplió sensiblemente el despliegue de medios y efectivos.  La cercanía de las llamas también obligó al desalojo de varias casas de la zona alta de Puentedura, que finalmente quedaron totalmente aseguradas.

Amplio dispositivo

Varios helicópteros no dejaron de descargar agua. GIT

En total, más de 130 personas han colaborado en las tareas de extinción, a los que hay que sumar a muchos vecinos y dueños de explotaciones agrícolas de la zona, que ayudaron en las labores control de las llamas refrescando el perímetro y levantando cortafuegos con tractores y otra maquinaria.

El incendio también obligó al despliegue de numerosos medios técnicos, como ocho helicópteros (2 de ellos del Ministerio), cinco bulldozers y tres autobombas, que hicieron lo posible para frenar el avance de las llamas por tierra y aire.

Pasadas las 21 horas y ante la falta de la luz necesaria para sobrevolar la zona, los medios aéreos se retiraron. En ese momento ya estaban controlados tres de los cuatro frentes activos. Sólo el frente oeste permanecía descontrolado y en él se centraron las labores de extinción del personal desplegado.

Activo, pero controlado

El trabajo realizado por la cuadrillas terrestres permitió que a las 0:36 horas de la madrugada el incendio quedara controlado. Aún así, desde entonces han permanecido en la zona numerosos medios, como 3 helicópteros y otras 3 autobombas, que ahora mismo centran sus esfuerzos en asegurar el perímetro y sofocar los pequeños rescoldos activos en el interior de la zona calcinada.

Con todo, el consejero ha querido hacer hincapié en la buena labor realizada por todo el dispositivo, una afirmación que dista mucho de la impresión que mantenían ayer mismo varios de los alcaldes de la zona, que lamentaban la falta de agilidad en la respuesta ante el incendio. A este respecto, Silván también ha agradecido la colaboración prestada por los agricultores de la zona, que pusieron sus medios técnicos al servicio del dispositivo para intentar controlar el perímetro de las llamas y “minimizar las consecuencias”.

Alerta permanente

Asimismo, el consejero ha recordado que la Junta está en “alerta permanente” ante el riesgo de incendios. Ha sido un verano seco, pero hasta ahora no había habido grandes incendios y se espera mantener la tendencia hasta al menos el 30 de septiembre, cuando previsiblemente finalizará la campaña. Además, Silván ha querido extender esta alerta a la propia población, ya que, tal y como ha subrayado, “93 de cada 100 incendios son evitables”.