La juventud burgalesa no quiere romper con su provincia, pero sí reclama condiciones reales para poder desarrollar en ella su proyecto de vida.
Esta es la principal conclusión del estudio “La atracción de talento joven en la provincia de Burgos”, impulsado por la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE) y Cajaviva Caja Rural, que analiza la relación entre la juventud, el mercado laboral y la llamada fuga de talento a partir de más de 900 encuestas a estudiantes y jóvenes profesionales, complementadas con la visión de responsables de recursos humanos.
Un estudio que radiografía el talento joven en Burgos

El informe constata que la movilidad juvenil no responde a un rechazo al territorio, sino a la búsqueda de mejores oportunidades formativas y laborales, especialmente en etapas de transición como el final de los estudios o la consolidación de los primeros empleos.
La calidad de vida, el entorno cercano y el menor coste de vivir en Burgos siguen siendo atributos bien valorados, pero no bastan para frenar la salida de perfiles cualificados si no se acompañan de empleo estable, opciones de desarrollo profesional y una vida cultural más dinámica.
Entre el alumnado de ESO y Bachillerato se observa una clara voluntad de continuar estudios más allá de la enseñanza obligatoria, con un peso creciente de la Formación Profesional frente a la incorporación directa al mercado laboral.
Este patrón continúa en los niveles universitarios y de FP superior, donde la mayoría de jóvenes cursa sus estudios en Burgos o en la provincia y aprecia la tranquilidad, la cercanía y el coste asumible del territorio, aunque empieza a contemplar otras ciudades cuando piensa en sus primeras oportunidades profesionales.
El estudio subraya que esa tensión entre arraigo y salida se intensifica en el momento de la inserción laboral. Las oportunidades de empleo cualificado, la proyección de carrera y el dinamismo del entorno pesan cada vez más en la decisión de marcharse o quedarse, mientras que factores emocionales y familiares sostienen el vínculo con Burgos, pero no siempre logran traducirse en permanencia efectiva.
Qué dicen los jóvenes y qué necesitan para quedarse
El dato que mejor resume el potencial del talento joven en Burgos es que el 85% de los encuestados estaría dispuesto a quedarse o regresar si se dan las condiciones adecuadas.
Según el informe, los programas de empleo joven se sitúan como la medida más demandada para favorecer el arraigo, seguidos de una mayor oferta cultural y social y de incentivos al emprendimiento que permitan a los jóvenes poner en marcha proyectos propios sin tener que desplazarse a otros polos urbanos.
Para quienes ya han salido de Burgos, la falta de oportunidades laborales aparece como el motivo principal de marcha, muy por encima del estilo de vida de otras ciudades, mientras que quienes regresan señalan sobre todo la cercanía a la familia como razón clave de retorno.
El estudio advierte, además, de un riesgo temporal: cuanto más tiempo permanece un joven fuera, más difícil resulta recuperar ese talento si la provincia no ofrece un horizonte profesional y vital atractivo.
Por ello, insiste en la importancia de actuar precisamente en los momentos de decisión, reforzando la conexión entre el sistema educativo local, el tejido empresarial y los servicios de orientación para que Burgos se perciba como un destino de futuro y no solo como el lugar de origen.
Empresas y juventud: claves para retener talento joven en Burgos
La visión empresarial coincide en señalar el talento joven como un factor estratégico para la competitividad futura de la provincia.
El 75% de las compañías consultadas reconoce que captar y retener perfiles jóvenes es un problema relevante o muy relevante, con una media de preocupación de 8,2 sobre 10, especialmente en sectores que requieren cualificación técnica y capacidad de adaptación a entornos cambiantes.
Las empresas valoran con notable el nivel formativo de la juventud burgalesa y destacan la Formación Profesional como el itinerario más alineado con sus necesidades, pero ponen el acento en actitudes como la iniciativa, el compromiso y la adaptabilidad a la hora de seleccionar y promover talento.
Sin embargo, el estudio detecta desajustes entre lo que las nuevas generaciones esperan y lo que el mercado local está ofreciendo, tanto en materia salarial como en posibilidades de promoción interna y flexibilidad laboral, ámbitos en los que otras ciudades parten con ventaja.
Aunque muchas compañías han comenzado a apostar por contratos estables, mejoras salariales progresivas y planes de carrera, solo una minoría incorpora fórmulas de flexibilidad horaria o teletrabajo, muy valoradas por los jóvenes.
El informe concluye que revertir la fuga de talento joven en Burgos exige un esfuerzo coordinado: adaptar las políticas empresariales a las nuevas expectativas, alinear formación y empleo y reforzar la comunicación de las oportunidades existentes para que la provincia no solo forme talento, sino que también logre convertirlo en permanencia y futuro compartido.

